sábado, 11 de octubre de 2008

viernes, 10 de octubre de 2008

UNA CRÍSIS TERRIBLE, UN PROBLEMA DE MODELO (III)

El gran problema se debe, en última instancia, a nuestro modelo socioeconómico y a nuestro modelo nacional (cuestión en España surrealista) ... y sus bases sustentantes.
b.1. - Por ejemplo, en primer lugar, no existe acuerdo político entre los dos grandes partidos nacionales y nadie ha aclarado aún - en nuestra nación - el futuro de los tres problemas básicos, problemas que sustentan todo: agua, energía, transportes.
- Agua: ni sabemos existe un PHN o Plan Hidrológico Nacional coherente, lo cual no es opinión.
-Energía: ni sabemos existe una política energética seria que pueda aliviar la pesada factura energética que estamos padeciendo crecientemente los españoles (y no solamente en relación a las energías alternativas, las cuales son caras, sino el fomento directo - palabra tabú - de la energía nuclear). Lo cual no es opinión.
- Transportes....¿cuándo se incentivará masivamente entre ciudades españolas, o a ciudades españolas, el ferrocaril vista su baratura , ante el encarecimiento de los transportes masivos (específicamente de mercancías) por carretera? ¿Antes o después muchos transportes se paralizarán por su costo?.
b.2. - Por ejemplo, en segundo lugar, ¿cómo olvidar el problema del desempleo español?
El monocultivo económico español centrado y polarizado, crecientemente, en servicios, la industria del turismo y, sobre todo, en la construcción, debe evidentemente cambiar. No se hable de las estadísticas oficiales las cuales, en primer lugar, no reflejan la realidad del desempleo (mucho mayor de lo que se dice). Ni se hable de otras cuestiones.
Igualmente es preciso tener en cuenta que, hablando en términos ahora monetarios y con repercusiones socioeconómicas muy claras para la sociedad española, estemos bien ante un serio riesgo de brutal deflación, o el nacimiento de un largo proceso continuo de estanflación, el primer problema económico que nuestros gobernantes, muy pronto, van a tener que afrontar (visto que en cinco años, alertan muchísimos medios, parece no ha existido seria preocupación sobre esta cuestión) es doble:
- ¿El modelo socieoeconómico, entendido como orientación en las actividades productoras de bienes y prestadoras de servicios, por parte del mundo de la empresa y actividad económica, cambiará o no cambiará? Es, por ejemplo, imposible seguir en el proceso de especialización económica de una economía basada crecientemente en un suelo público urbanizable abusivamente caro, como en viviendas más caras aún para la realidad económica de las familias españolas. Es curioso, a éste respecto, que determinadas autoridades polacas pusiesen a España (nación que se ha olvidado de la industria en realidad) como ejemplo del modelo socioeconómico y productivo a no seguir.
¿Cuál es, por ejemplo, ya la abrumadora cantidad de viviendas nuevas construídas y vacías que no se venden?
- Las fuentes de financiación privada (bancaria) se agotan a la vez que esta crísis acecha nuestra España simultáneamente con la antes o después inminente extinción de los fondos europeos.
El problema se agravará en muchas regiones españolas, algunas como Andalucía con dimensiones , como región, de pequeñas naciones europeas
¿El modelo estatista creciente, basado en la superposición de tres administraciones coexistentes, está teniendo en cuenta esta realidad inequívoca? Se trata de hablar en esta entrada de posibilitar el trabajo, naturalmente, en el sector privado. La supervivencia colectiva pasa, obviamente, por asegurar las condiciones para que no se destruya más empleo (se reintegre, por ejemplo laboralmente, un gigantesco trasvase de trabajadores del sector de la construcción a otros), reforzar las condiciones de los trabajadores autónomos y favorecerlos, y, se olvida esto, favorecer la economía real y cotidiana. Y la economía real y cotidiana, para la abrumadora mayoría de los españoles, pasará y pasa por dichas microempresas, y una significativa parte de ellas lo serán, y son, de carácter familiar.
Pues en esta entrada se anuncia, se espera no sea agoreramente, sobre ello se hablará, un serio riesgo de masiva desaparición de nuestras clases medias.
- Y simultáneamente ante ésta realidad, desde el sector bancario (el cual es un oligopolio) , por ejemplo; ¿ se van a redireccionar las directrices y tomar medidas para asegurar la financiación de pequeñas y medianas empresas - entiéndase microempresas en ésta entrada - que suponen el 80% del empleo contabilizado español y más del no contabilizado?
Pues la problemática del paro que viene, en la sociedad española de principios del siglo XXI, será terrible : y nuestra sociedad ya no está organizada como la sociedad española entre los años setenta y principios de los noventa, en donde (cuestión estudiada por sociólogos, así como estadísticamente) la institución de la familia tradicional española soportó y amortiguó el shock de la terrible crísis de aquellos años, ante la indiferencia de un sector sustancial de los políticos entonces quienes, dicen sus detractores, por muchos años no tomaron serias medidas para encauzarla. Recuérdese la generación del baby boom, los nacidos entre los sesenta y muy avanzados los setenta, fué masivamente arrasada.
Todas estas reflexiones son muy someras y, naturalmente, simplican una realidad muy compleja, una problemática sobre la cual habrá que explayarse en su momento.

jueves, 9 de octubre de 2008

UNA CRÍSIS TERRIBLE, UN PROBLEMA DE MODELO (II)

Si alguien no entiende qué está pasando en España, con independencia de la coyuntura económica internacional, o la específica problemática existente en Europa, existen dos hechos incontrastables e irrenunciables los cuales son característicos de nuestro sistema socioeconómico nacional.
El autor de éste blog no es - naturalmente - ni economista ni sociólogo ; mas ha sido profesor universitario, entre otras asignaturas, de Economía y Sociedad española, y aparte de ello siempre dedica algún tiempo a leer revistas y periódicos (algo especializados) y en relación a estas cuestiones.
- El primero, en España después de 1978, una larvada y larguísima crísis socioeconómica generó un fenómeno que analizaron diversos sociólogos, entre ellos Malo de Molina, llamado "el malestar español". Debe recordarse, por cierto y desde ahora, que en España como nación no existe un estado de bienestar, como el existente aún o parangonable al de otros países europeos.
- El segundo, los años de la llamada "década prodigiosa" en que gobernó el PSOE, entre 1982 y 1992, en realidad hasta 1996, provocaron un progresivo replanteamiento global de las áreas de actividad en que estaba especializada la economía española, y por ejemplo la llamada reconversión industrial impulsada por los gobiernos de entonces fué considerada, por sus críticos, desindustrialización. Esta cuestión será esencial crecientemente: pues siempre es preciso recordar que nuestra economía española, como las demás economías superdesarrolladas, se ha basado, en una onda larga, en potenciar un modelo basado en el consumo masivo asequible a toda la población (el consumo, por cierto, en sí, no es malo, el consumismo mal entendido sí ) y no en la producción.
A ello deberían añadirse las siguientes cuestiones:
- El tercero y más importante, la inserción en la Comunidad Económica Europea cambiaba una serie de coordenadas de comportamiento de los sectores económicos en un mercado nacional hasta ese momento extraordinariamente protegido y con un importantísimo sector público.
- El cuarto, como consecuencia de la elección de modelo socioeconómico, a partir de un momento desde mediados de los noventa la tendencia era clara, nuestra realidad socioeconómica ha generado un sistema financiero terriblemente dependiente de determinadas áreas económicas empezando por la construcción junto a un peligroso endeudamiento, característica nacional.
En 1997 y 1998, por cierto, en unas modestas colaboraciones en un Boletín de Estudios históricos, el autor de éste blog analizaba diversas cuestiones - desde un punto de vista historicista - en relación a la situación socioeconómica andaluza.
Una de las afirmaciones taxativas en dicho Boletín era, referida a Andalucía, la realidad que solamente las microempresas (entendiendo, en ésta entrada, como microempresa a toda persona física o exclusivamente jurídica que produjese bienes y servicios, y no se considerase - en vocabulario - como mediana empresa aquella que cotizase en bolsa ) servían para crear masivamente empleo en nuestra región.
En aquellos años, en la ciudad hispalense, de cada tres personas en activo dos trabajaban para el sector público...Mas se hablaba de estadísticas oficiales.
¿Dónde se encontraba esa inmensa masa de personas - necesariamente en activo para subsistir - e involucradas en las economías de subsistencia? En las microempresas. Bastaba con ver, en activo todas las mañanas, todas las personas relacionadas y vinculadas no contractualmente con el pequeño comercio o transportes, por ejemplo (*).
Mas el caso de Andalucía y específicamente Sevilla es peculiar en su contexto español y europeo. Nos interesa globalizadamente España donde hasta casi el 80% del empleo lo crean las pequeñas y medianas empresas (¿entendamos tales como microempresas?).
a. La coyuntura internacional es muy sencilla, en última instancia: el proceso globalizador conlleva, por ejemplo, la atenuación de las diferencias entre diversos mundos (entendidos como agrupaciones de naciones) en estados de desarrollo socioeconómico y cultural diferentes. Este proceso globalizador curiosamente no beneficia directamente a las naciones más pobres y, paradójicamente, tampoco beneficia en última instancia a las más ricas. Se vive en Europa naturalmente con la apertura hacia Europa Central y Oriental consecuencia de la caída del comunismo. Lo vivimos por ejemplo, por una compleja serie de causas, los españoles . No interesa aquí directamente la coyuntura internacional sino la europea y la nacional española. Específicamente nos interesa la nacional española.
Mas en la coyuntura internacional y europea, en que estamos insertos, es sobre todo esencial recordar que es matizable la trascendencia ante las peculiaridades de nuestro modelo nacional específico, por el caso agravado en que se encuentra España consecuencia de las peculiaridades de su economía y sociedad frente a otras realidades.
b. La coyuntura nacional es reflejo en un sentido de la internacional, mas posee rasgos definitorios muy característicos en nuestra nación, sobre lo cual hablaremos en próximas entradas.
El gran problema de fondo, nunca se olvide, es una evolución convergente entre sociedades, ya no tan nítidamente jerarquizadas entre distintos mundos en bloques internacionales, sino entre sociedades dentro de naciones estructuradas en bloques económicos que van acortando distancias entre unas y otras y, sin embargo, en todas se acentúan las diferencias dentro de ellas mismas progresivamente.

(*) Vid entrada sobre Andalucía, 16 - V - 2.007.

miércoles, 8 de octubre de 2008

VIGENCIA DE ALEXIS DE TOCQUEVILLE (I)

Entrada pendiente de inserción.

viernes, 3 de octubre de 2008

jueves, 2 de octubre de 2008

UNA CRÍSIS TERRIBLE, UN PROBLEMA DE MODELO. (I)

Entrada pendiente de inserción.