lunes, 15 de octubre de 2007

ENTRE CRISPACIÓN Y SERENIDAD (I)

Existen muchas causas que subyacen en la situación de crispación política que vive España, como de crispación sociológica que vive la sociedad española.
Estas causas rebasan con frecuencia lo que es la discusión política; bien respecto a la problemática de la articulación del estado, bien respecto al trato que debe darse a una banda de terroristas asesinos, bien repècto a otras cuestiones. Están relacionadas con el llamado "malestar español" , patente entre 1978 y los años 90; y se vió claramente con el fracaso parcial de una huelga general convocada el año 2.002.

Uno de los problemas mas sorprendentes, existente en nuestros días en España, sigue siendo la concepción patrimonializadora de lo económico exclusivamente en beneficio de determinados grupos sociopolíticos o sociales. Es decir, nunca querer ver los problemas. No digamos en nuestra región de Andalucía entonces; el problema se acentúa por una compleja serie de causas.
Una nación, como la nuestra española, en nuestra historia profundamente marcada siempre por el estatismo, es precisamente proclive a estas curiosas actitudes colectivas e inimaginables en otras naciones. Actitudes que, finalmente, cortocircuitan todo el proceso de creación de riqueza.
España (perdón, hablo en éste aserto del estado español) ha sido siempre históricamente un estado relativamente rico: lo fué en el XIX por ejemplo.
Por otra parte, una caracteristica histórica española, en los siglos XIX y XX, fué la empleomanía de un sector importante de las clases medias tradicionales, volcadas en el empleo público.
No digamos lo que ocurrió en el régimen anterior, por la importancia que revestiría en el mismo el sector público, combinada con la protección sistemática del mercado interno nacional.
Enraizada en nuestra cultura sociológicamente considerada existe la concepción, profundamente interiorizada, que identifica, por ejemplo , el concepto trabajo o trabajar con cumplir estrictamente unos horarios laborales (cuál sea la productividad de dichos horarios es irrelevante en ésta concepción) .
Es igualmente característica en amplias partes de la población española la sistemática confusión entre valor y precio respecto a producción de bienes y servicios. E igualmente, concepción de una cultura católica interiorizada por dos milenios, mal entendida en éste aspecto pues puede degenerar en igualdad entendida en sentido socialista y no el querido teológicamente, una sistemática obsesión por la igualdad socioeconómica en toda la población (una manera de colectivismo inconsciente). Concepción que está generando social y culturalmente un igualitarismo extremo y falso con síntomas crecientemente inquietantes.
E igualmente, solamente en la cultura sociológicamente considerada, es posible cada tantos años que la tómbola electoral se llene de promesas demagógicas que, en el ámbito socioeconómico, son de imposible cumplimiento; promesas que, en muchos países , harían sonreír despectivamente a muchos electores diciéndose, "¿Nos toman por tontos?".
Pues en el caso de la realidad regional andaluza el dinero público proviene de varias fuentes de ingresos y siempre es limitado: como el peso de lo público, en todo el aparato productivo que genera la riqueza, deviene en desproporcionado.
También es cierto que, por la influencia de los técnicos, técnicos sin embargo volcados en éste concepto exclusivamente mercantilista de la política (incluso inconscientemente), las diferencias programáticas entre unas fuerzas políticas y otras son cada vez mas menguadas.
Lo cual lleva, en ocasiones, incluso a apresuradas ironías en ciertos sectores respecto a la necesidad de procesos electorales. Siempre es importante depositar un voto sin embargo, aunque la variación entre una política u otra sea pequeña primero para garantizar la participación en el sistema democrático; en muchas partes de España, sin embargo, es finalmente vital en el ámbito del trabajo.
Cuando por circunstancias diversas la sociedad civil es débil y los partidos se universalizan en perjuicio de la sociedad civil (no digamos lo que acontece en las Autonomías más retrasadas) el factor de distorsión aumenta.

Las mentalidades sociales son más interesantes en un análisis sobre estas cuestiones.
Un concepto de productividad económica y creación de riqueza, por ejemplo, sustentado y basado en una media matemática inalterable (inalcanzable estadísticamente para la abrumadora mayoría de la población en nuestra región andaluza, no se diga en su capital) basada en unos hipotéticos ingresos estables y fijos , por cada matrimonio, de 22.000 Euros anuales, se habla de una de las cuatro grandes ciudades de España, Sevilla, es una cuestión enteramente absurda en ella: caso de aplicarse literalmente, como criterio de actuación económica por parte del sistema financiero, colapsaría finalmente todo el circuito socioeconómico.
Lo importante, siempre parece ser, es ganar 22.000 Euros (no producirlos).
No existen, en realidad, servicios financieros para financiar pequeñas actividades empresariales asequibles a la abrumadora mayoría de la población; cuando en un lugar como Sevilla el tejido productivo está lleno de actividades posibles no existentes. Cualquier ciudadano que pida un pequeño préstamo sobre un patrimonio para mejoras inmobiliarias se verá apoyado, no si lo solicita para actividades productivas .
La media citada es rotundamente falsa, en primer lugar: una cosa es una media matemática (entre máximos y mínimos) y otra las medias reales (divididas en porcentajes) referidas a economías familiares. Otra cuestión, agrava el problema, es una interesada confusión en ámbitos de la información entre el dinero generado por negocios y la realidad de las economías familiares.
¿ La abrumadora mayoría estadística de estos matrimonios veintidos veces mil euristas trabajan en el sector público para empezar y, además, reúnen unas características especiales? No se habla exclusivamente aquí de una nueva aristocracia encubierta de fijos y acolchados, que habla siempre de un hipotético movimiento obrero: e identifica su adscripción con el 3% tradicional más rico de la población con sorprendentes quejas continuas sobre sus según ellos exiguos ingresos.
Martiriza continuamente a todos los titulados universitarios procedentes de las clases medias tradicionales pues son culpables de estudiar sus carreras, como veja sistemáticamente la dignidad de sus titulaciones universitarias.

Basta con ver la situación en realidad, entre otros aspectos, según las estadísticas de ingresos familiares en nuestra capital regional, una de las cuatro grandes ciudades de España.
Resulta sorprendente saber que, atendiendo medias, los ingresos de personas vinculadas al sector público son también netamente superiores respecto a los ingresos de personas insertas en el privado, sean autónomos y pequeños empresarios y naturalmente trabajadores por cuenta ajena.
En realidad, en nuestra capital regional de Sevilla e hispalense, una de las causas del riesgo creciente que atenaza la sociedad es que la misma está viviendo las consecuencias del intencionado desmantelamiento del tejido industrial y parte importante del empresarial entre los años setenta y principios de los noventa.
Solamente, por ejemplo, una clase política miope permite una concentración record europeo de superficies comerciales en una capital que perjudican, final y directamente, tantas actividades de pequeñas y medianas empresas en nuestra ciudad.

Mas todo esto tiene, en última instancia, una relación directa con el concepto mercantilista de la política: no en vano, paradójicamente, dicen algunos, es la mayor parte de la fuerza laboral que se encuentra insertada en el sector público y dependiente del mismo, un sector público de imposible mantenimiento a medio y largo plazo, la que, al tener los mejores ingresos, garantiza la locomotora de diversas economías regionales y no digamos de la economía andaluza.
Mientras que, por otra parte, el sistema impositivo, perjudica claramente la creación de riqueza como perjudica ciertamente a los pequeños y medianos empresarios y profesionales libres.

¿Qué tiene que ver esto con una creciente crispación en la sociedad? Mucho.

domingo, 14 de octubre de 2007

RECUERDOS PERSONALES SOBRE MELODÍAS; VARIACIONES DE TEMÁTICA Y DE ÉPOCA

Recordando a nuestra amiga Susi, empresaria valenciana.

Siendo composer Marc Seales, y en el saxofón Ernie Watts, la composición "Highway blues" del album Speakin´out , siempre es de recordada audición.

Igualmente siempre es hermoso contrastar audiciones de la Novena Sinfonía , en concreto el Scherzo, de Ludwig van Beethoven, en éste caso interpretada por la Seattle Symphony y dirigida por Gerard Schwarz con otras grabaciones de orquestas que irán pormenorizándose.

sábado, 13 de octubre de 2007

viernes, 12 de octubre de 2007

DÍA 12 DE OCTUBRE: ESPAÑA Y CONSTITUCIÓN


Allí en Méjico se alzan, aparentemente en zonas desérticas, los impresionantes acueductos de concepto y orígen hispanoromano, que los frailecitos edificaban para abastecer de agua los campos de los indios; y allí más al Sur, en Paraguay, subsisten los restos de las impresionantes misiones en las cuales los jesuitas trataron de recrear, como buenos hispanoromanos, la utopía igualitaria y un urbanismo racional. Aquel Méjico en el cual se quiso dar, casi inmediatamente, el sacerdocio a los Indios también para difundir la evangelización y en el cual la aristocracia india que colaboró con los conquistadores, ataviada a la europea, salía de caza y veía reconocida sus títulos previos.
Casi desde Tierra de Fuego hasta California subsisten, en nuestros días, hasta tal vez ciento cincuenta ciudades creadas desde la nada por los españoles, con un urbanismo racional y rectilíneo, plazas mayores, Audiencias, Catedrales y cabildos, Universidades e imprentas, puertos e impresionantes fortalezas. Nada que ver, dicen, con el urbanismo islámico el concepto de las Plazas Mayores, heredadas del Foro hispanoromano.
Desde las pequeñas ciudades provinciales, perdidas en Colombia, donde se hablaba el castellano arcaico, no en vano Bogotá sigue siendo llamada la Atenas de la lengua castellana, hasta la realidad urbana de La Habana, la cual, recuerdo nos decía la archivera de allá en un curso, era clon urbano de Cádiz. Desde los pueblos indios de los Andes, encalados y con tejas andaluzas, tan parecidos a nuestra tierra, nos decía emocionado el archivero de Cuzco. Y como me decía un amigo belga, Claude: "cuando visité San Luís de Potosí entendí qué obra tan grandiosa hizo España". O las Haciendas en medio del desierto, con bibliotecas del siglo XVIII y ejemplares de El Quijote conservadas.
Cientos y cientos de millones de personas hablan, hoy, la lengua de España y de Castilla y, no en vano, la Virgen guadalupana se manifestó a un Indio anunciando el futuro mestizaje de Nueva España y mandando su señal (según los creyentes, por corrección política se hace esta apostilla) a un anciano prelado vascongado y ... español.
En Bolivia las Virgenes representan, pictóricamente en su manto, la Pacha Mama mientras que en la ciudad de Sevilla o ciudad hispalense se conserva, en una impresionante Iglesia, Iglesia de la Magdalena, el recuerdo en placa de Fray Bartolomé de las Casas (y sus exageraciones retóricas, pues Chiapas sigue en nuestros días ciertamente poblada por Indios). Ya la Reina Católica dijo, previamente, a Colón: no traigáis mis futuros subditos cargados de cadenas. Ya Bernal Díaz del Castillo, años más tarde, denunciaba aquellos excesos retóricos.
En España, en torno a la Virgen del Pilar zaragozana, estos años, inmigrantes de etnias indias y naciones independientes diversas, ataviados de maños, cubrían y cubren de flores a la Virgen junto con personas procedentes de toda España.
Evidentemente no es día de nuestra Constitución mas sí día de la hispanidad, cuestiones plenamente intercambiables; pues fué una patria, sentida sentimentalmente en los siglos XVI y XVII y XVIII, hasta la crísis o guerra civil entre criollos, hoy común e indivisible, la que permitió aquella epopeya.
Los costos del llamado "Imperio colonial español" han sido estudiados por historiadores franceses: fueron una ruína absoluta para España en la península. Y la causa de la gran mortandad inicial entre los indios no la causaron intencionadamente los españoles sino en realidad la causó el choque vírico europeo en unas poblaciones indefensas ante él, según nos recuerda Chaunu
Y nuestra primera Constitución moderna, la Constitución gaditana de 1812, reconocía la ciudadanía española a cuantos hablaban español, seguían el derecho español y la religión católica: desde Tierra de Fuego a California, desde Manila hasta Cádiz, desde El Ferrol hasta Barcelona.
Es el pasado de nuestra España en la península hoy , como dicen los canarios, o ceutíes y melillenses . Es la misma nación, practicamente que en el siglo XVI, con todas sus singularidades reconocidas constitucionalmente, la misma nación que nuestra Constitución de 1978 llama Patria común e indivisible.

Con pequeña corrección estilística incluída hoy, 14 de Octubre, a las 0:25.

jueves, 11 de octubre de 2007

UN ARTÍCULO DE NUESTRA CONSTITUCIÓN Y UNA OPINIÓN DE LA IGLESIA SOBRE ELLO.

Un artículo de nuestra Constitución afirma, taxativamente, que España es Patria común e indivisible de todos los españoles. La Iglesia española ha manifestado en su momento, igualmente, que la cuestión España no es solamente una cuestión política: ha expresado que España es, en sí, un Bien moral que debería ser preservado.
Estos dos conceptos previos los comparte y ha compartido siempre el autor de éste blog: no son cuestión política o partidista sino un prius tras el cual se desenvuelve nuestra existencia cotidiana como españoles.
Los esfuerzos de tantos millones y millones de españoles, que vivieron sobre nuestro suelo, a lo largo de dos mil años, siempre deben ser tenidos en cuenta.
Toda la España de hoy vivió, hace cinco siglos, fiestas incesantes y todos los españoles participaron en ellas, desde los Pirineos hasta Cádiz, cuando con motivo de la toma de Granada por los Reyes Católicos se había definitivamente "Restaurado" la España de principios del siglo VIII: en el camino, marca indeleble sin embargo, quedaba y quedó la traición a los judíos españoles, hostigados activamente desde 1478, quienes colaboraron previamente en la Gran Reconquista de Fernando III e inicialmente en la culminación de los Reyes Católicos : y que generaron, en su exilio, Sefarad.
España, hace cinco siglos, no era obviamente un concepto jurídico plasmado en un estado centralizado o descentralizado, ni socioeconómico pues no existía, aún, un mercado nacional.
El concepto España, suma de pequeñas Españas en la fusión jurídica de dos Coronas nos recuerdan los textos de entonces, la unificación dinástica y la culminación de la Reconquista, estuvo basado en los símbolos comunes a la abrumadora mayoría de los españoles entonces frente a otras realidades foráneas ya definidas: hacia el Occidente, Portugal y, hacia el Norte, Francia.
Y recuerdo, estudiando Historia del Derecho en Primer curso de Facultad universitaria, que nos explicaban también que los españoles (aquellas Cortes de un Reino se consideraban españolas, aunque no existiese España unificadamente) fuímos precursores, subsumido en nuestro ordenamiento jurídico por siglos y siglos después, en unas Cortes en la Edad Media, de la primera Tabla de Derechos de la Historia, anterior a la Magna Charta Libertatis inglesa.

miércoles, 10 de octubre de 2007

ANOTACIONES LIBERALES : EL MITO DE LA NACIÓN CATALANA (V : FINAL)

I. Cataluña históricamente ha sido nacionalidad histórica, no nación.

"Nacionalidad histórica" es como define nuestra Constitución a Cataluña, el cual es irreprochable término: España nación (una) es y Patria común e indivisible (una) es. Esperemos pueda seguir siéndolo, :o(
No en vano nuestra Constitución de 1978, también, jurídica e implícitamente subsume dos mil años de Historia previa . Los nombres nunca son baladíes. El nombre Catalonia no aparece documentalmente antes del siglo XII al menos; mientras que la realidad de Hispania, Spania, España, era ya estado unificado, nada menos que peninsularmente, en el siglo VII y principios del VIII.
Como es hecho histórico que en torno a la Corona hispanoromana y cristiana se aglutinaría una historia compartida a lo largo de más de 1200 años: una de las más monarquías en ejercicio, hoy internacionalmente Reino de España, más antiguas del mundo, junto con la japonesa.
Monarquía cuyo linaje empieza cuando Pelayo decidió tirar los primeros pedruscos (y el disgusto inicial de la aristocracia española de entonces, que llegó a sorprendentes acuerdos con la minoría árabe, y de los cronistas árabes). Los cronistas hispanoárabes, es decir, arabizados lingüísticamente, se preguntaban qué osadía era aquella de autodenominarse "godos" los asturianos. Los asturianos pese a ello y por cierto, aparte de cantar también hoy desde su comarca rotundamente hispanoromana (no hablan las variantes dialectales preromanas) "Asturias patria querida" y seguir bebiendo sidra, siguen a principios del siglo XXI clamando: "¡Asturias es España y el resto es Reconquista!".

Existe una diferencia, obviamente: la Constitución subsume jurídicamente (los ordenamientos jurídicos se extienden progresivamente) todo el pasado como genera, desde sí misma, toda la legitimidad posterior, incluída la futura organización de España y del Reino de España.
Corona vuelta a aceptar por los españoles con motivo de la Constitución de 1978; no vengamos ahora con quejas sobre éste hecho incuestionable...
La Comarca feliz de los condados norteños , alejada relativamente de aquellos rústicos (en apreciación de ellos) confinados en las montañas penínsulares del Norte, igualmente identificada a sí misma frente al Reino de los francos de una parte al Norte, y los hipotéticos e inexistentes "moritos" al Sur , ya se sentía por lo visto plenamente Europa occidental .
La Comarca feliz se caracterizaba, en ése momento clave en torno al año 1.000, por importar todas las novedades modelnas y postmodelnas, diría un progre hoy (en Revolución cultural de Mao, aspectos comunes con dicho proceso se están viviendo en España ), de la época de Europa.
Vanguardistas ya entonces eran los catalanes (inexistentes se reitera, pues no se nombraban a sí mismos así) según el mito: como vanguardistas son hoy con el diseño de última moda.
Además, la Comarca feliz estaba : afortunadamente urbanizada desde el siglo II a.d.C. (como al Sur el núcleo de Al Andalus, previamente vandalucía ) por lo menos.
Singularidad que les alejaba de los mitificados euskaldunes, cuyas ciudades son en realidad creación de los castellanos. Segundo, era jurídicamente hispanoromana, por latina y cristiana y occidental (como la abrumadora mayoría de los andalusíes - llamados mozárabes - que seguían sujetos, a cambio del impuesto de supuesta protección, a su ordenamiento jurídico propio).
Y tercero, Frodo de Girona, Pippin de Barcelona y Fray Joseph de Banyoles descubrieron, en sus viajes hacia el Sur que, en las grandes ciudades de Al Andalus, podían comunicarse, aparte de saludar a los compatriotas mercenarios de la Comarca feliz, hablando también lentamente con sus compatriotas españoles e hispanoromanos.

II. Solidaridad entre ellos, creatividad y libertad.

Ciertamente características positivas del genuino carácter catalán, dirían los neoetnicistas, afloraron por lo visto entonces, entre los siglos X y XIII. Características que en varios sentidos les distinguen de nosotros andaluces: los andaluces nunca haríamos, por desgracia, de mutuo acuerdo, una torre humana.
También esto es parcialmente consecuencia de la Historia: al ser la población andaluza, básicamente, población proveniente de todas las Españas entre los siglos XIII y XV la divergencia de orígenes como la fragmentación inicial impidió un amalgamiento como en el caso de los catalanes.
El área geográfica, al ser tierra de frontera, de lo que es actualmente Andalucía conoció una absoluta devastación, por momentos cronológicos, entre los siglos XI y XV y en ella se crearon: en los siglos XI y XII un gran vacío poblacional causado por las invasiones almohades y almorávides desde Marruecos y la expulsión de cristianos y judíos hacia el Norte. Posteriormente, en los siglos XIII, XIV y XV la organización de una zona geográfica de Andalucía con repobladores, y dividida en reinos cristiana y el diminuto Reino nasrí de Granada de otra parte enfrente, protegido por sus cordilleras.
Frodo de Gerona, Pippin de Barcelona y Fray Joseph de Banyoles, quienes visitaron paseando por calzadas romanas aquellos años una península ibérica devastada por las razzias de Almanzor, como un Al Andalus cosmopolita, floreciente y chirriante bajo el yugo de una minoría teocrática y superpuesta invasora, nunca conocerían esa realidad posterior: pues nunca, tampoco, se llamaron a sí mismos catalanes. Lo cual no es mito sino estrictamente la realidad histórica. Sin embargo...
Fray Joseph de Banyoles, por cierto, recitaba por aquellos caminos la Historia de los Godos de San Isidoro y las Alabanzas a España de San Isidoro de Sevilla.

III. El nacimiento de Cataluña.


Cataluña nacería singularizadamente entre los siglos XII y XV. Mas en su momento se hablará de ello en nueva entrada.

lunes, 8 de octubre de 2007

ANOTACIONES LIBERALES: EL MITO DE LA NACIÓN CATALANA (IV).

Deben leerse las entradas anteriores para entender ésta.

I

La comarca feliz de éste relato, tan parecida a la Comarca de Tolkien y sus habitantes, nació y nacieron, se inscribieron a sí mismos en consecuencia documentalmente en el siglo XII.
Es cuando aparece, en las crónicas medievales, el nombre de Cataluña.
Faltaba aún algo muy importante para singularizarse la Comarca más al Sur de los Pirineos: la guerra civil en la vecina Francia, la declarada Cruzada Cátara de 1209, supuso dicen en el mito la destrucción de cualquier veleidad independentista de la naciente región europea de Occitania y el corte definitivo de relaciones de la recién nacida Cataluña con ellos.
Aunque, por otra parte, las élites catalanas utilizasen como lengua literaria la Lengua de Oc o Provenzal hasta el siglo XIV: y aún en los siglos XIII y XIV en la abadía de Montserrat se conserven, en el LLivre Vermell, las melodías (cantadas y bailadas) preparadas para los peregrinos y que seguían melódicamente el Ars Nova francesa y la música de la Corte Real de Francia: mas nadie dice que ésto es enteramente singular y no sigue la tradición popular musical catalana. En el año 1.000 es cuando nace Cataluña, nos dicen hoy los políticos catalanes.

II

Todas las Iglesias y monasterios de Hispania y España, sin embargo, en torno a las que se agrupaba la mayor parte de la población voluntariamente recordaban y recordarían por ocho siglos que seguían siendo Hispania y Spania...Los habitantes de la previa comarca feliz, después de 985, arrasada Barcelona por Almanzor, se explicaba en otras entradas, se habían convertido en independientes del Reino franco; habían descubierto además algo muy importante desde ése momento.
El Oro de Al Andalus comenzó paradójicamente a fluir hacia ellos, como en el siglo XX, casi mil años más tarde, los ahorros de los andaluces en los bancos nacionales fueron importantes para convertir, entre otras razones, a la Comarca de nuevo en la región más rica de España por un tiempo.
Por ello, "¡Oro, Oro, Oro!" gritaban, por cincuenta años siguientes a 985, los aguerridos dirían hoy mossos catalanes : mossos quienes, tras el varapalo de Almanzor, naturalmente se enrolaron entusiastas como mercenarios al servicio de Al Andalus. Una política seguida por siglos y siglos por los sabios catalanes: si no puedes con tu enemigo, únete a él. Así se hicieron los más ricos; ahora pueden ser finalmente los más pobres por aislarse.
Posteriormente en consecuencia, dice el mito, ejércitos mercenarios de miles y miles de dicen hoy catalanes, al servicio de un "árabe andalusí" u otro, comandados por comes o condes paternalistas (y cafres como ellos solos, pensaban los decadentes andalusíes envueltos en perfumes y túnicas plisadas tardías hispanoromanas) saquearon alegremente Al Andalus durante las guerras civiles califales.
Estos hipotéticos árabes andalusíes, que hablaban el latín hispánico ya corrompido coloquial de la una vez Baetica céltica e italiana, y chapurreaban el árabe clásico confinado a los documentos oficiales, eran usualmente rubios y de ojos azules pues, por dos siglos, decenas de miles de eslavos y eslavas habían afluído a Corduba y las grandes ciudades de Al Andalus enrolándose al servicio de la administración andalusí y administraciones andalusíes.
En el siglo VI, tres siglos atrás y según determinados textos medievales y romano orientales dice otro mito decenas de miles de vándalos y vándalas fueron reagrupados también en la Bética por el Imperio romano oriental tras destruirse el Reino vandalo de Africa.

III

Antes que estos luctuosos sucesos de las guerras civiles andalusíes ocurriesen Pippin de Barcelona y Frodo de Gerona, acompañados por Fray Joseph de Banyoles, visitaron Toledo (Toletum) ,Córdoba (Corduba) y trataron sobradamente a sus hermanos españoles y cristianos (llamados mozárabes) de Al Andalus.
Al fín y al cabo todos de común acuerdo entonces peregrinaban también a Santiago de Compostela, si bien por caminos diferentes. Aún no se había decidido unificar por decretum el rito religioso de todos los cristianos españoles.
La primera sorpresa de ambos, al llegar a elfilandia, no fué paradójicamente la grandiosidad de Córdoba califal o de Ixbilia , sino que en sus calles se hablaba la lengua romance penínsular, como en la misma Corte califal.
Y también podían comunicarse con ellos lentamente, claro, así como leer los textos latinos cordobeses, textos redactados en latín, como los textos utilizados en la Comarca feliz (latín infecto que escandaliza siempre a los puristas, en beneficio dice el mito de los documentos andalusíes del siglo X) . En ése sentido Al Andalus, tierra elfica y céltica, que conoció la diglosia lingüística, tenía ventajas sobre la Comarca al abrirse a dos mundos simultáneamente y tres culturas lingüísticas, meditaba Fray Joseph de Banyoles. "Con un sólo idioma no vamos a ninguna parte" rezongaba.
También los tres amigos de la expedición visitaron las muy recientes ruínas de la cuidadosamente destruída y arrasada piedra sobre piedra Emérita Augusta o Mérida por los musulmanes, con tantas veleidades previas independentistas hispanoromanas y cristianas , y naturalmente callaban entristecidos recorriendo, por la Vía de la Plata, la tierra despoblada y arrasada de lo que hoy es Extremadura en dicho camino hacia el Norte.
Lusitania había sido definitivamente mutilada en su nacimiento. Ciertamente canteros y albañiles se afanaban cuando llegaron a Santiago en reconstruírla tras ser arrasada por Almanzor, como ocurría también en Barcelona.
Lo más importante; nuestros tres pequeños y simpáticos hobbits descubrieron, en sus estancias, que sus hermanos hispanoromanos y cristianos del Sur de Hispania o Spania sujetaban su existencia a un mismo derecho escrito como el de ellos.
Aunque existía algo esencial y diferente, muy diferente entonces evidentemente entre la Comarca y Al Andalus.