lunes, 7 de mayo de 2007

RECOMENDACIONES PARA LOS PRÓXIMOS DÍAS.

1. En las mejoras previstas para éste blog, Biblioteca Wladimir, nos complace anunciar que las entradas, desde ya mismo, irán acompañadas de fotografías como vídeos eventualmente. Igualmente, atendiendo sugerencias de nuestros amables lectores, se asegura de nuevo se simplicarán los contenidos o dividirán en dos entradas para facilitar su lectura.
2. La apertura del segundo blog, Libros Wladimir, es ya un hecho. En éste se incluirán la reseña de libros de Historia, mas también artículos, textos de conferencias o previamente elaborados para participar en mesas redondas, redactados por el historiador Wladimir . Cada libro o bien manuscrito de libro irá por fecha de terminación, sínopsis, índice de capítulos , así como en su momento texto de un capítulo de libre consulta de cada una de ellos. Desde la semana que viene, de acuerdo con lo prometido hace un mes, se incluyen reseñas de libros sobre obras de interés o de actualidad , insertadas cada quince días en el segundo blog.
3. No deja de ser recomendable la visita, dentro de poco tiempo, desde el momento de su apertura oficial, al grupo Historia de España, aparentemente único grupo o comunidad con tal tema existente , grupo abierto por quien realiza este blog y por dos amigos más.
4. La autoría intelectual de los textos de estas entradas en los dos blogs corresponde y corresponderá naturalmente a Wladimir y es ... fruto de sus lecturas.

Anotaciones liberales (XXIX). ROMA Y LOS BÁRBAROS (II)

Durante siglos y siglos estos europeos aún no romanizados se dedicaron a atormentar tanto a los ejércitos romanos como a los Emperadores. Después Atila atormentaría a León el Grande quien, en el siglo discurrir del siglo V ddC, tuvo enfrente a los salvajes hunos y los detuvo a las puertas de Roma.
El primer Emperador Augusto, cinco siglos atrás, nunca se recuperó de la tragedia de Germania, cuando perdió la provincia avanzadilla hacia el corazón de Alemania. Estos europeos en el caso de los no integrados (y geográficamente extraeuropeos casi, ahí están hoy aún los descendientes de los Alanos y Alania, hoy República del Caucaso) fueron expertos, por siglos, en desencadenar pánicos colectivos. Pánicos como los que viviría la misma Roma a finales del siglo IV d.d.C. y principios del siglo V d.d.C.; bien en vísperas de la abortada invasión de los ostrogodos, bien en vísperas de la tragedia de su mitificado saqueo (muy suave por otra parte) por el Rey Alarico.
También es verdad que muchos de estos pueblos geográficamente europeos, inicialmente no romanizados, se integraron en un sector también en el Imperio y fueron quienes, durante estos siglos, suministraron el sorprendente cuadro de dirigentes que formaron las dinastías ilirias y las tropas legionarias que salvaron al Imperio durante la crísis del siglo III d.d.C.
Sin embargo seguimos olvidando, siempre, tantas aportaciones inextinguibles de la civilización romana y helénicoromana. En primer lugar, la estricta separación de la concepción de estado teocrático frente al poder temporal: nada que ver, en un larguísimo lapso de tiempo, con la concepción de la Sharia posterior en la Umma islámica. El sistema político de las dos cámaras, presidido por el Senado y Asamblea popular. Las raíces de nuestro derecho. El régimen municipal relativamente democrático y la autonomía de los municipios, por ejemplo, existente por tantos siglos en la antigüedad durante tiempo de la antiguedad grecoromana.
Al fín y al cabo, en 476, cuando el bárbaro Odoacro depuso a un niño llamado Rómulo Augustulo, último Emperador, aunque otros historiadores afirman hubo uno más, y lo exilió a una cómoda Villa Imperial en el Sur, el Senado romano se vió sorprendido.¡Ocasión única! Italia, Hispania, Galia, Britania, la zona de la actual Alamania romanizada estaban devastadas. Desde 455 el título imperial había traído guerras civiles internas y devastaciones sucesivas. Reducido a la condición de Ayuntamiento de facto, remitió a Constantinopla la solicitud de no tener más emperadores y remitiendo a ella las insignias imperiales.
En realidad el Imperio romano de Occidente había dejado de existir, cuando fué asesinado en 455 d.d.C. Valentiniano III: el ejército en aquellos momentos estaba reducido en efectivos y concentrado exclusivamente en Italia.
Ciento veinte años más tarde, detrás de los 18 kilómetros de las impresionantes murallas aurelianas, Roma estaba reducida a un decorado teatral de 1800 hectáreas de grandiosas construcciones que se desmoronaban progresivamente y entraban en ruína forzada.
Algunos millares de personas sobrevivían en aquel escenario dantesco, empezando por un abatido obispo. Aún no tendrían lugar los saqueos sistemáticos de los piratas musulmanes menos de tres siglos después. En aquella ciudad en ruínas y abandonada, con sus once acueductos colapsados, nacía y se gestaba una nueva civilización. El nombre guardaba una dimensión casi mística por siglos y siglos en toda Europa. Roma áurea.
Una civilización que, en los siglos XVIII y XIX y XX, reelaboraría esta herencia del Imperio y recrearía el liberalismo contemporáneo partiendo, irrenunciablemente, de la siempre común a todos los europeos y americanos herencia de la civilización helénicoromana.

RECUERDOS PERSONALES SOBRE MELODÍAS (V). MISSA PRO ORGANO, SUITE EN F DUR.

Domingo 6 de Mayo (*).
Con enlace web ww.par.sw-rodziny.lublin.pl/pg 2/fo.html.
Existen, en abstracto, dos maneras de enfrentarse a un instrumento musical: una es la manera técnica exclusivamente. Así acontece, por ejemplo, con el piano: es el caso de cualquier pianista que ustedes conozcan. Otra es, en el arte musical , dominando enteramente la técnica, trascender la misma, convirtiendo el instrumento en un auxiliar para transmitir bien en teoría los estados de ánimo de quien compuso una melodía determinada, bien del intérprete y transmitir dicho sentimiento a los oyentes.
En el caso del piano, como instrumento, esta diferencia es, en última instancia, la diferencia entre cualquier pianista normal y el virtuoso del piano. Pues una cosa, quede claro desde ahora, es la técnica de un pianista : otra bien distinta en la interpretación es la sensibilidad y el talento de éste pianista. Interrelacionadas ambas generan dos diferentes realidades cuando un pianista se enfrenta a un teclado. La técnica nunca pude suplir el espíritu humano. Igual ocurre en pintura: un Velázquez, un Murillo, un Rembrandt solamente existe uno...muchos tuvieron su formación técnica.
El órgano es un instrumento de teclado que presenta una dificultad intrínseca añadida obviamente a un piano. El órgano históricamente precede a los pianos. Los órganos se conocen desde la antiguedad, siendo en época helénica y romana hidráulicos. Los órganos presentan una característica esencial siendo instrumentos de tubos sonoros en los que se insufla el aire y se accionan por medio de un teclado. Siendo los órganos como tales instrumentos de construcción artesanal se considera, evidentemente, no hay dos iguales.
Comento, en éste caso, una Missa Pro Organo, seguida por Suita F-dur. Éste Cd es un siempre emotivo, en ocasiones delicioso e impresionante testimonio sonoro debido como Improziwuje a Marek Bochniak. En este CD se deja el perpetuo recuerdo de un dominio en el uso de este instrumento al servicio de la trascendencia. Las partes características en que se divide la ceremonia de la misa: Introitus, Kyrie, Gloria, Credo, Ofertorium, Sanctus, Agnus Dei, Comunion e Ita Missa est se suceden ante la creciente perplejidad del oyente, toda vez que quien interpreta la partitura parece sobrevolar el órgano . La Suita F-dur, apenas 12 minutos, que corona el Cd culmina en una Toccata ante la cual el ánimo del oyente queda finalmente...
Con una pequeña presentación escrita en polaco y en prospecto del historiador y melómano Cezay Taracha éste es un aparentemente modesto CD, siempre, de obligada audición.
(*) Missa pro Organo. Suita F-dur. Improwizuje Marek Bochniak. Na ogranach Kosciola Swietej Rodziny w Lublinie.

Anotaciones liberales (XXVIII).ESPAÑA EN AMÉRICA

Sábado 5 de Mayo de 2.007.

Releyendo el excepcional libro "El laberinto de la Hispanidad" del filósofo Ruvert de Ventós es interesante re descubrir su disección sobre el éxito de la posterior construcción histórica llamada Estados Unidos frente a la construcción previa de la América española.
Podría, incuestionablemente, pensarse que la aparente modernidad del poder del estatismo a través de la Corona, planificadamente impuesto por nuestra España en toda Hispanoamérica (no me entusiasma la palabra Latinoamérica) no podía crear, en el transcurso del tiempo, algo similar a la riqueza sociológica y consustancial al marco de libertad que daba el medievalismo siempre implícito en la cultura anglosajona, fundamento último de la construcción de USA.
En esta gran obra de ensayo, sin embargo, no se abordan del todo las problemáticas que se abrirían, para el futuro, por la cuestión indígena : cuestión que siglos después los USA no se molestaron en analizar y tratar sino en resolver de manera cruenta para muchas tribus.
Siempre es preciso pensar en la cuestión de Chiapas, estado actualmente lleno de Indios, indios que profesan la religión católica y hablan español. Indios que fueron siempre protegidos por la Corona. Al igual que es preciso pensar en la batalla de Ayacucho, acta de defunción del poder de España en América, donde un inmenso ejército compuesto por indios y encuadrado por oficiales realistas y peninsulares se enfrentó a un ejército de criollos. Pues los españoles, como genuinos hispanoromanos, si bien entonces crearon sin pretenderlo y por las circunstancias históricas una sociedad dividida en castas étnicas en América, creamos allí también: sociedades con escritura, ciudades, universidades, imprentas, puertos e incluso difundieron la utopía igualitaria a través de los jesuitas y sus misiones.
Las bases del derecho de internacional de gentes como de los derechos humanos fueron creadas por nosotros españoles en última instancia, pues el amanecer de los derechos del hombre, que serían posteriormente derechos humanos, tuvo lugar con la llamada Controversia de Valladolid. Si los indios estaban como tales dotados de alma eran seres humanos como los españoles , y todos ellos súbditos entonces de la Corona.

Anotaciones liberales (XXVII) : ROMA Y LOS BÁRBAROS.

Viernes 4 de mayo de 2.007.

En el siglo I, en un texto, el español Séneca soñaba con el encuentro con una humanidad allende el océano Atlántico, en una sorprendente profecía.
En el siglo V una avalancha se desencadenó por las tierras de una Europa romana. Los Teutones, Alamanes, Cimbrios, Vandalos, Godos, Burgundios y Francos , desde siempre tribus de estatura alta, decidieron sucesivamente cruzar las fronteras. Estos pueblos estaban compuestos por guerreros que eran belicosos, decididos, ojos azules (si bien no siempre), cabelleras amarillas o rojas (en muchos casos teñidas). Comían inicialmente carne cruda, bebían cerveza (¡¡¡birra!!!), y emigraban hacia el Sur por centenares de millares. Se negaban a pagar impuestos, lo cual siempre es agradable para los ciudadanos y por eso se negaron también los ciudadanos romanos sin pensar en las consecuencias. Crucificaban de cuando en cuando a los comerciantes y cortaban naturalmente la lengua a los juristas romanos. Por eso se hundió nuestra primera Europa entre otras razones.
En el siglo V aquellos efectivos paseaban por las cómodas autopistas de la época, las calzadas, de ciudad en ciudad, saqueándolas. Grupos de 80.000, 100.000 seres humanos, en carros tirados por bueyes, toscos, con sus familias, sus animales domésticos, sus perros incluídos.
Mas la peor amenaza para la civilización fué que, pese a exterminar los romanos los siglos anteriores a pueblos enteros de acuerdo con la mentalidad de entonces, o bien coexistir con ellos, los bárbaros copiaron sus métodos militares. Los bárbaros no podían luchar sin embargo contra algo.
El obispo de Roma tomó para sí el más sagrado de los títulos romanos, Pontifex maximus, Pontífice máximo, es decir, Supremo Constructor de Puentes, convertido por mil quinientos años más adelante en el símbolo de la civilización y de la unidad de Occidente, en nuestra vertiente de Europa, en torno a tres herencias: judeocristianismo, herencia romanocristiana y aporte barbaro. La realidad sociológica y cultural abrumadora que ha creado nuestra civilización occidental.

ANOTACIONES LIBERALES (XXVI). ISRAEL (III)


Jueves 3 de mayo.

Las relaciones del estado de Israel con el entorno político y sociológico (I).

Dejo, en consecuencia, tras las dos entradas anteriores, consignadas unas pequeñas reflexiones también . Se refieren exclusivamente a la realidad histórica que subyace bajo estos acontecimientos recientemente vigentes en los cuales Israel se vió mediáticamente agredido por Irán.
Las actuaciones de Irán, como hipotética chispa desencadenante de eventuales crísis, pueden provocar situaciones muy complejas en los cuatro conjuntos geopolíticos sobre los que gravita su peso específico. Hacia el oeste, pese a no estar ubicado en su conjunto geopolítico regional directamente, los límites de un Occidente culturalmente entendido y encarnado sobre todo en Israel, sobre el cual he hablado en dos entradas anteriores. Hacia el sur el golfo pérsico. Hacia el norte, las repúblicas abrumadoramente musulmanas de la ex Unión soviética. Hacia el este, Afganistán y la India. El análisis histórico reciente explicíta que, en última instancia, fué la sorprendente caída del Imperio iraní así como el parcial desmantelamiento de su ejército, la gran fuerza moderadora de esta zona, a fines de los setenta, el que ha ido posibilitando las situaciones conflictivas enunciadas en entrada con anterioridad y permanentemente.
Irán, desde el punto de la ubicación geopolítica, se encuentra en otro conjunto geopolitico regional bien distinto, enteramente diferente al compuesto al que incluye a Israel. Entre el Norte y el Sur existe, asomado hacia el Mediterráneo, un eje. Si se quiere, por la situación causada por el agua, lo cierra poer el Norte Turquía, clave fronteriza de la OTAN. Eje siempre integrado por Siria, Líbano, Jordania-Israel-Palestina (estos tres adosados unos a otros) y Egipto cerrándolo al Sur. Dije que cuando Israel alcanzó la paz con sus vecinos en su momento (Egipto sobre todo) los israelíes se vieron así mismos como elementos dinamizadores de la zona.
Existen además problemas subyacentes siempre en el directo conjunto geopolítico en que está inserto Israel. En primer lugar, el contraste existente entre un estado de Israel oficialmente laico pero sociológicamente de religión abrumadoramente judía, con minorías crecientes cristianas y musulmanas, frente a un entorno masivamente musulmán y con minorías cristianas en creciente peligro. En este sentido la existencia de israel garantiza implícita y muy seguramente la existencia de los cristianos en zona de la Umma.
En segundo lugar, los contenciosos territoriales entre estados : ejemplos de ello, los históricos contenciosos territoriales existentes entre Turquía y Siria (cuestión de Antioquía por ejemplo) por el Norte y respecto a la idea latente y persistente de la Gran Siria que abarcaría el pequeño Líbano en el Sur, complican siempre las relaciones entre estos vecinos.
En tercer lugar y muy importante, la problemática del agua en la zona que complejiza la situación y las relaciones entre los estados de la zona.

ANOTACIONES LIBERALES (XXV). ISRAEL (II)


Miércoles 2 de Mayo.
La incongruencia de la posición iraní.

La problemática que supone por Irán convertir al pequeño estado de Israel en un chivo expiatorio de muchos males, en su específico conjunto geopolítico regional, al cual para colmo no pertenece Irán, sirve entre otros elementos propagandísticos en última instancia para camuflar otras dos realidades.
La primera, si Israel no existiese determinadas naciones musulmanas (no debe confundirse exclusivamente lo musulmán con lo árabe) hubiesen tenido que inventárselo. La oposición a Israel, desde su nacimiento, resulta ser el mejor tópico y cemento para aglutinar, de cara al exterior occidental, todas las contradicciones internas del mundo islámico. No en vano un fragmento de legítima europeidad, en supuesta tierra de la Umma, es intolerable para muchos musulmanes, como un estado plenamente democrático y secular en ella. Líbano, por otra parte, en este caso una democracia edificada en un complejo sistema de cuotas religiosas y tratos entre religiones, es un caso absolutamente singular y excepcional en el mundo de la Umma.
Los iraníes promovieron , no hace mucho, una conferencia internacional cuya finalidad última era mediáticamente negar el Holocausto. Negar el Holocausto por los iraníes, es decir el exterminio padecido por los judíos a manos de los nazis, no es baladí : pues negar la existencia esimplícitamente negar una de las causas que lleva a la decisión, por Naciones Unidas, de crear el estado de Israel: la existencia en el espacio y tiempo del Holocausto.
La segunda realidad es que, si bien los iraníes nunca son árabes, tienen una cabeza de puente en el Líbano a través de Hizbollah, como el flanco Sur de su nación gravita sobre la realidad de los emiratos del golfo pérsico y existe también una coincidencia religiosa entre el chiísmo iraní y el chiísmo de estas naciones del conjunto geopolítico donde se ubica Israel como del golfo pérsico. La caída tan jaleada por la izquierda occidental del Imperio iraní implicó, finalmente, efectos casi catastróficos: permitió, por ejemplo, la pérdida para Occidente de la muralla que suponían las fronteras de Irán con la entonces Unión soviética, favoreció la aventura expansionista de la Urss en Afganistán cuyas consecuencias aún se viven hoy indirectamente, posibilitó además la larga y extenuante guerra entre Irán e Irak, apoyado Irak por Occidente ciertamente entonces, como favoreció la expansión irakí en Kuwait, desencadenando la Primera guerra del golfo.
El mundo árabe (entiéndase musulmán), en contraste al Irán actual, no el Irán del Imperio que naufragó hace más de treinta años, evoluciona desde los últimos años en muchos aspectos positivamente y más de lo que creen muchos. No solamente evoluciona en la amplia franja parcialmente occidentalizada donde se ubica el pequeño estado de Israel abierta hacia el Mediterráneo oriental: también en el complejo lugar en que se entrecruzan la península arábiga, el golfo pérsico, Irak con una auténtica democracia en construcción, estas realidades frente al actual Irán.
Ahí está ubicada, en este nuevo escenario, la esplendorosa realidad de las llamadas "joyas del desierto": son esos pequeños estados que han creado esas realidades urbanas que desean ser también cosmopolitas desde su radical arabidad. Los ejemplos tan positivos como impresionantes, como demuestra alguna pequeña y emergente potencia , como de otras naciones allí ubicadas, no requieren ningún comentario. El sistemático deseo de cultivar tanto la excelencia como el cosmopolitismo, conservando también el orgullo por sus propias raíces, es el mejor antídoto al victimismo antioccidental. Es una política que preconizan, por ejemplo, pequeñas y grandes naciones simultáneamente. Siendo Irán un país de inmensos recursos y rico en todos los sentidos sorprende esta proclividad de sus dirigentes para desear crear problemas y no pensar en actuar acorde al ejemplo de estas pequeñas naciones.
Justificarse los iraníes a sí mismos, pese a estos ejemplos de naciones diminutas pero modélicas, contra el supuesto Imperialismo y contra el binomio Israel - Estados Unidos significa finalmente dos cosas: primero, un anacronismo en el exterior. Anacronismo visto que, con motivo de la invasión de Kuwait y de la primera guerra del golfo, todos los estados de la zona atemorizados se arrojaron en brazos de Estados Unidos y lo que sería un lugar vetado a la presencia de Occidente está adscrito a la protección de Occidente. Al fín y al cabo la mayor parte de las naciones musulmanas tienen excelentes relaciones con Estados Unidos. Y segundo, nos hace entrar en el típico fenómeno, de nuevo, del recurso al chivo expiatorio de cara al interior para cimentarse de nuevo un poder en regresión visto el fracaso de la hipotética apertura que trató de impulsarse dentro del mismo Irán hasta hace muy poco tiempo. Este es el aspecto más inquietante de una revolución como la peculiar revolución islámica iraní, sorprendente en tantos sentidos, mas cuyas claves internas, desde que se desencadenó, siguen vigentes hoy: el férreo control clerical sobre el poder temporal.
La posición iraní actual es en realidad intempestiva e incongruente. Quienes más han hecho por los palestinos fueron, paradójicamente, los europeos , como también en varios momentos los norteamericanos: los iraníes no desde luego. El fracaso del que pudo ser estado palestino ha sido, en grandísima medida, también responsabilidad de los mismos palestinos por desgracia. Mas las intenciones en este aspecto de la coyuntura de Irán son diferentes. El contencioso entre Israel y Palestina es un pretexto de imagen para los iraníes pues ambas realidades no caen bajo la órbita directa de Irán; sí su influencia a través del chiísmo de Hezbollah lindante en sus actuaciones terroristas directamente sobre las fronteras de Israel desde la martirizada nación del Líbano.
Siempre se olvida el hipotético enfrentamiento latente que subyace bajo la realidad de parte de las poblaciones árabes que son shíies, controladas por dirigentes sunníes, como finalmente el papel hegemónico que pretende el actual Irán revolucionario a su vez en su propio conjunto geopolítico. Esos temores, respecto a la hegemonía de Irán, ya existieron en los diversos estados colindantes: existieron en los años setenta respecto al programa de armamento legítimamente impulsado por las autoridades del Imperio iraní entonces (¡sus fronteras eran entonces colindantes a las del inmenso y extinto Imperio de los soviets!).
Más importante : parece olvidarse, siempre se olvida interesadamente, que cualquier aumento en el precio del barril del petróleo significa, inmediatamente, un aumento en los precios del barril en Occidente. Pero, se olvida esto, no exclusivamente por el aumento en el lugar de orígen del precio del petróleo sino, entre otros factores que confluyen, por la fiscalidad también edificada en torno al mismo en nuestras mismas naciones occidentales. Una nueva crísis, alentada desde Irán, provocaría finalmente un aumento del precio del petróleo inexorablemente y un posible riesgo para nuestras economías occidentales , siempre dependientes del mismo.